Waymo abre su robotaxi de nueva generación a todos los usuarios en tres ciudades de EE. UU.

Fuentes: Waymo's cheaper, next-gen robotaxi is now open to all riders in these three cities, 20minutos.esT3clickbait

Waymo, la compañía de vehículos autónomos filial de Alphabet (matriz de Google), ha abierto este miércoles su robotaxi de nueva generación, denominado Ojai (pronunciado "oh-hi"), a todos los usuarios de Los Ángeles, Phoenix y San Francisco. Se trata de un hito significativo en la estrategia de la empresa para expandir su flota con vehículos más económicos de fabricar, operar y mantener, según informó TechCrunch.

Por el momento, los clientes de estas tres ciudades pueden ser asignados al azar a un Ojai cuando solicitan un viaje a través de la aplicación. Una vez que Waymo disponga de suficientes unidades, los usuarios podrán elegir entre el nuevo modelo y el veterano Jaguar I-Pace, que hasta ahora constituía la base de toda la flota. La compañía cuenta actualmente con unos 300 Ojai en operación comercial, según un portavoz de la empresa, y tiene previsto extender el servicio a Denver, Las Vegas y San Diego antes de que finalice el año.

El Ojai es, en esencia, una minivan eléctrica fabricada por Zeekr, marca propiedad del grupo chino Geely Holding, sobre la plataforma SEA-M, una arquitectura diseñada específicamente para vehículos destinados a servicios como robotaxis y furgonetas de reparto. Waymo y Zeekr formalizaron su alianza en 2021 y, desde entonces, han probado prototipos y versiones de preproducción. Los vehículos llegan a Estados Unidos sin tecnología conectada china y son enviados a la fábrica de Waymo en Arizona, donde se les incorpora el sistema de conducción autónoma.

Ese sistema es la sexta generación del Waymo Driver, descrito por la compañía como modular y preparado para funcionar en distintos tipos de vehículos, una pieza clave de su estrategia comercial. Además, el Ojai estrena una interfaz de usuario rediseñada e integra Gemini, la inteligencia artificial de Google, como asistente de a bordo. Tal y como explicó 20minutos, Gemini no interviene en la conducción —función reservada exclusivamente al sistema autónomo—, sino que permanece inactivo hasta que el pasajero lo activa. A partir de ese momento, puede ajustar el aire acondicionado, buscar un restaurante cercano o narrar la historia del lugar por el que se circula.

El cambio de proveedor responde a una cuestión de costes. El Jaguar I-Pace, un hatchback eléctrico blanco cargado de sensores que se ha convertido en una imagen habitual de las calles de San Francisco, fue siempre un recurso intermedio dentro del plan a largo plazo de Waymo. El Ojai, en cambio, está concebido para soportar un uso casi continuo y para reducir los gastos de fabricación y mantenimiento. Sin embargo, los aranceles estadounidenses a los vehículos importados de China encarecen cada unidad.

En paralelo a la apertura al público, Waymo está acelerando la importación del modelo. La firma de investigación MoffettNathanson, con sede en Nueva York, rastrea los embarques de Ojai a partir de registros aduaneros y estima que la compañía podría introducir 5.000 unidades en Estados Unidos antes de finales de 2026, una cifra que duplicaría con creces el tamaño actual de la flota de Jaguar. Solo en julio entraron al país 725 vehículos, una muestra del ritmo de expansión.

El contexto competitivo es relevante: Waymo opera ya en 11 ciudades estadounidenses con su flota de Jaguar I-Pace, pero el salto hacia un vehículo diseñado de fábrica para el servicio pretende acercar a la compañía al objetivo de rentabilidad que Alphabet lleva años persiguiendo. Fuentes del sector coinciden en que el verdadero termómetro no será la tecnología —que ya ha demostrado su madurez en pruebas y operaciones limitadas desde mayo—, sino la economía: si el coste por trayecto del Ojai permite a Waymo competir con Uber, Lyft y los propios taxis tradicionales.

De cara a los próximos meses, la atención se centrará en la llegada del Ojai a las nuevas ciudades anunciadas y en la capacidad de la empresa para escalar la producción sin disparar sus costes por efecto de los aranceles. Si las previsiones de MoffettNathanson se cumplen, 2026 será el año en que Waymo pase de ser un experimento urbano a convertirse en un operador de transporte con una flota de dimensiones nacionales.