Waymo, la filial de Alphabet dedicada a la conducción autónoma, anunció esta semana sus planes para lanzar un servicio comercial de robotaxis sin conductor en Múnich a finales de 2027, lo que convertirá a la capital bávara en la primera ciudad de la Unión Europea en albergar un servicio regular de taxis completamente autónomos de la compañía estadounidense.
Según informó la propia empresa en su blog corporativo, en las próximas semanas los vehículos de Waymo comenzarán a circular por las calles de Múnich, aunque en una primera fase serán conducidos manualmente por personal capacitado con el objetivo de elaborar mapas de alta resolución de la red vial. Posteriormente, el sistema autónomo "Waymo Driver" será probado con conductores de seguridad a bordo antes de iniciar las operaciones comerciales sin intervención humana, un proceso gradual que la compañía ya ha replicado en otras once ciudades donde opera.
Para entonces, la empresa confía en haber completado los trámites regulatorios necesarios ante la Autoridad Federal de Transporte Motorizado de Alemania (KBA), las autoridades estatales y los organismos locales. Waymo aún no dispone de permisos para probar sus vehículos en territorio alemán, según los últimos datos de la KBA citados por TechCrunch, por lo que el calendario anunciado depende en buena medida de la agilidad burocrática.
La apuesta de Waymo por Múnich se apoya en un marco legal pionero: Alemania fue en 2021 el primer país de la UE en legislar sobre vehículos sin conductor de Nivel 4 —el estándar SAE que permite al sistema autónomo asumir por completo la conducción en condiciones definidas sin expectativa de intervención humana—. Actualmente, compañías como Mobileye y Volkswagen ya cuentan con permisos para probar sus vehículos en el país, aunque la mayoría, incluidas las británicas Wayve y la israelí Autobrains, operan únicamente con permisos de Nivel 3, que exige la posibilidad de intervención humana.
El anuncio llega en un contexto de creciente competencia por el mercado europeo de la movilidad autónoma. Waymo prepara también el lanzamiento de su servicio en Londres durante 2026, donde se medirá con Wayve y Uber —socios entre sí— así como con el gigante chino Baidu, que ya ha comenzado pruebas en la capital británica a través de su alianza con Lyft y FreeNow. Precisamente, Uber y Autobrains habían anunciado previamente un programa conjunto de robotaxis para Múnich durante la conferencia tecnológica GTC en Taipéi, lo que anticipa una pugna directa en suelo bávaro.
El respaldo político al proyecto no se hizo esperar. Christian Hirte, secretario de Estado parlamentario del Ministerio Federal de Transporte, celebró la decisión como prueba de que "los servicios regulares de movilidad autónoma son posibles en Alemania en régimen ordinario" y reiteró el objetivo de desarrollar esta tecnología "desde Europa". Por su parte, el jefe de la Cancillería de Baviera, Florian Herrmann, destacó la fortaleza del ecosistema local —fabricantes de automóviles, proveedores y un sólido sector de inteligencia artificial— y se comprometió a eliminar barreras regulatorias.
La co-CEO de Waymo, Tekedra Mawakana, calificó a Múnich como "uno de los principales polos de movilidad y tecnología del mundo" y aseguró que la empresa invertirá en la construcción de una operación local de flotas que generará empleo altamente cualificado. Waymo presume de una trayectoria acumulada de más de 20 millones de trayectos autónomos y más de 350 millones de kilómetros recorridos sin conductor, cifras que, según la compañía, avalan su propuesta.
En respuesta a las preocupaciones sobre privacidad —frecuentes en Europa ante la pertenencia de Waymo al ecosistema de Google—, la compañía ha habilitado una página informativa específica para Alemania donde aborda preguntas frecuentes, incluida la gestión de los datos generados por sus vehículos.
De cumplirse los plazos, Múnich se convertirá hacia finales de 2027 en el primer escenario europeo donde los ciudadanos podrán solicitar un robotaxi sin conductor mediante una aplicación, marcando un hito en la llegada de la movilidad autónoma de Nivel 4 al corazón de la UE.
