Volkswagen prevé lanzar una camioneta pickup fabricada en Estados Unidos antes de 2030 como pieza central de su estrategia para recuperar terreno en el mercado norteamericano, según un reporte anónimo de Reuters. La automotriz alemana, que no quiso comentar la información, concentra su plan en los segmentos de pickup y SUV grande, áreas de alto margen y gran volumen que hoy ignora en ese país. El mercado estadounidense de pickups moverá cerca de 200.000 millones de dólares en 2026, con proyecciones de crecimiento sostenido, lo que justifica la apuesta pese a los aranceles y la regulación de emisiones que aíslan al país del resto del mundo.
El grupo, lastrado por la caída de ventas en China y Norteamérica y por un 2025 negativo, busca recortar costes cerrando fábricas y despidiendo empleados de aquí a 2030, un plan respaldado por la familia Porsche, dueña del 32 % de la compañía. La medida choca con la oposición del estado de Baja Sajonia (20 % del capital) y de los sindicatos, que controlan la mitad del consejo de vigilancia.
Reuters no concreta tamaño, precio ni motorización del vehículo. Entre las opciones que baraja la propia prensa especializada figuran fabricar la Amarok —ya vendida en Sudamérica— en suelo estadounidense, desarrollar una pickup premium bajo la nueva marca Scout sobre plataforma de chasis con opciones eléctrica o de rango extendido, o crear un modelo eléctrico pequeño y económico basado en la plataforma MEB, aprovechando la capacidad liberada por el fin de producción del ID.4 en Chattanooga (Tennessee).
