La planta de Volkswagen en Landaben, Navarra, ha iniciado la producción en serie del ID. Cross, el primer modelo 100 % eléctrico de batería del fabricante en salir de sus líneas en la región. Esta decisión estratégica busca consolidar a Navarra como eje central de la ofensiva eléctrica de la marca, un movimiento crucial para contrarrestar los recortes de 50.000 empleos y los 1.000 millones de euros en costes que la empresa planea ahorrar para finales de la década.
El ID. Cross, un SUV urbano con motor de 155 kW, se venderá en 34 países y forma parte de una gama que incluye el Cupra Raval y el ID. Polo, fabricados en Martorell, y el Škoda Epiq, ensamblado junto a este en Navarra. La inversión en la reconversión de la planta de Landaben superó los 1.000 millones de euros, parte de un paquete de 10.000 millones que también cubre la gigafábrica de baterías de Sagunto. A pesar de que la planta operó a mitad de capacidad durante la transición y gestionó 400 despidos mediante ERTE, Volkswagen Navarra cerró el año pasado con un beneficio neto de 77,7 millones de euros.
Se prevé que la producción repunte con fuerza, alcanzando las 264.000 unidades en 2026, un aumento del 17 % respecto al año anterior. A largo plazo, la región, que incluye Martorell y la planta de Palmela (Portugal), tiene como objetivo superar el millón de vehículos anuales, un volumen que representaría más del 10 % de la producción global de Volkswagen.
