El Vivo Watch GT 2 es el primer reloj inteligente que Vivo lanza de forma global, y llega con una propuesta clara: autonomía extrema y pantalla de gran tamaño a un precio contenido. Tras dos semanas de prueba, el dispositivo destaca por su panel AMOLED de 2,07 pulgadas con 2.500 nits de brillo y por una batería de 595 mAh que, con uso típico, alcanza los 14 días y puede llegar a 25 días en modo de ahorro. El sistema operativo es Blue OS 3.0, un RTOS propietario sin tienda de aplicaciones, aunque incluye de fábrica lo esencial: notificaciones con respuestas predefinidas, llamadas por Bluetooth, seguimiento de salud (frecuencia cardíaca, SpO2, sueño, estrés, ciclo menstrual) y más de 100 modos deportivos, entre ellos un modo pádel que distingue golpes de derecha y revés y mide velocidad. La correa es propietaria, no admite pagos móviles por NFC y carece de asistente de voz y de eSIM. Funciona con iOS y Android. En el día a día las mediciones de pasos y calorías resultan algo optimistas, y el modo "No molestar" no evita que la pantalla se encienda con el gesto de muñeca. Con un peso de 34,9 gramos sin correa, resistencia 5 ATM y un precio inferior a 150 euros, el reloj cumple para quien busque funciones básicas con autonomía sobrada, aunque por ese mismo dinero existen alternativas con Wear OS, como el Xiaomi Watch 2, que ofrecen un ecosistema de apps más completo a costa de una batería mucho más corta.
