En los primeros años de la década de 1980, el Apple II se convirtió en un éxito extraordinary gracias principalmente a la hoja de cálculo VisiCalc, que atrajo a usuarios empresariales y contribuyó a que Apple realizara una oferta pública inicial exitosa a finales de 1980. Los dos fundadores de Apple respondieron de maneras muy diferentes a este éxito. Steve Wozniak, el ingeniero creativo detrás del Apple II, perdió motivación tras el lanzamiento; nunca tuvo interés en dirigir empresas y tras un accidente aéreo en 1981, abandonaría Apple temporalmente para estudiar y posteriormente enseñar habilidades informáticas. Steve Jobs, en cambio, buscó desesperadamente un segundo éxito golpe con el Apple III, un ordenador empresarial pensado para capitalizar el éxito de VisiCalc. Sin embargo, el dispositivo fue un fracaso estrepitoso: se lanzó antes de tiempo, la placa base tenía cortos eléctricos por diseño deficiente, y apenas había software disponible. Jobs perdió interés rápidamente y se mudó al proyecto Lisa y posteriormente al Macintosh. A pesar de estos fracasos, Apple continuó generando beneficios gracias a la línea Apple II. El Apple IIe de 1983 incorporaba chips personalizados que reducían costes de fabricación, permitiendo a Apple mantener márgenes de beneficio aunque los precios bajaran. El IIe vendió 110.000 unidades solo en Navidad de 1983. Apple logró crear un ecosistema donde desarrolladores externos podían crear software porque la compañía公开aba la documentación técnica, a diferencia de competidores como Radio Shack. Esta estrategia de plataforma abierta, combinada con la expandibilidad del hardware diseñada por Wozniak, creó un flywheel de comunidad y ventas que mantuvo a Apple durante la mayor parte de la década de 1980.
VisiCalc impulsó el éxito del Apple II en los años 80
Fuentes:
An Apple (II) for Teacher
