Virtual OS Museum: revive la historia de los sistemas operativos desde 1948
Un museo digital permite ejecutar más de siete décadas de historia de la informática en un único paquete listo para usar, democratizando el acceso a sistemas operativos que van desde los primeros mainframes hasta versiones tempranas de Windows, macOS, Linux, Android e iOS.
La plataforma, disponible en el sitio virtualosmuseum.org, se presenta como un museo virtual de sistemas operativos y aplicaciones standalone que funciona como una máquina virtual Linux preparada para ejecutarse en QEMU, VirtualBox o UTM. Su principal atractivo es que elimina la barrera técnica habitual de este tipo de proyectos: todos los sistemas y emuladores vienen preinstalados y preconfigurados, e incorpora un lanzador personalizado independiente del emulador, compatible con Windows, macOS y Linux. Una función de instantáneas permite revertir cualquier instalación dañada a un estado funcional con un solo clic, lo que resuelve uno de los mayores dolores de cabeza para quienes intentan preservar software histórico.
El catálogo abarca, según describe el propio proyecto, prácticamente la totalidad de la historia de la computación de programa almacenado, desde la Manchester Baby de 1948 —considerada la primera computadora con programa almacenado— hasta la actualidad. Entre las piezas más destacadas figuran los primeros mainframes, como los programas de prueba del Manchester Baby y el software del Mark 1 en sus versiones Scheme A, B, C y T, descritas como los ejemplos más antiguos de software de sistema que pueden considerarse un sistema operativo. También se incluyen sistemas posteriores como CTSS, considerado el ancestro de los sistemas modernos; MVS, VM/370, TOPS-10/20, ITS, Multics, RSX y RSTS.
La colección no se limita a los grandes sistemas. El museo incorpora estaciones de trabajo y variantes de Unix como PERQ, SunOS, IRIX, OSF/1, A/UX, NeXTSTEP, Plan 9 y múltiples distribuciones de BSD y Linux distribuidas a lo largo de las décadas. Entre los ordenadores domésticos están representados CP/M y sus variantes, Apple II, Commodore 8-bit, Atari 8-bit, MSX, Tandy TRS-80, BBC Micro, ZX Spectrum y Sharp MZ. En el apartado de sistemas operativos personales, el visitante puede ejecutar desde distintas versiones de MS-DOS, OS/2 y BeOS hasta Windows en su evolución de la versión 1.0 a las primeras betas de Longhorn, pasando por el clásico Mac OS hasta Mac OS X 10.5 para PowerPC. La sección de móviles y sistemas embebidos incluye PalmOS, EPOC/Symbian, Windows CE, Newton OS, las primeras versiones emulables de Android e iOS, y QNX.
El proyecto se distribuye en dos modalidades: una versión completa, que incluye todo el contenido pre-descargado y funciona sin conexión, y una versión ligera que descarga las imágenes de disco y cinta la primera vez que se ejecuta cada sistema. Ambas ediciones soportan actualizaciones automáticas y manuales, de modo que las nuevas incorporaciones llegan sin necesidad de volver a descargar la máquina virtual entera. El objetivo declarado por los responsables es ambicioso y nítido: "si existe una versión funcional de un sistema operativo en algún lugar, el objetivo es tenerla aquí, en una forma que cualquiera pueda ejecutar en un portátil u ordenador de sobremesa razonablemente moderno".
Desde un punto de vista analítico, la iniciativa responde a una preocupación creciente en la comunidad de preservación digital: la fragilidad del software histórico. Muchos de estos sistemas, como Xerox Star Pilot/ViewPoint —el primer sistema con interfaz gráfica de escritorio— o LisaOS, ya solo pueden ejecutarse en hardware original prácticamente inaccesible, o requieren configuraciones complejas de emuladores. Al integrar todo en un único paquete, el Virtual OS Museum reduce drásticamente la fricción para investigadores, docentes, estudiantes de informática y aficionados a la historia de la tecnología. Para la educación, en particular, supone una herramienta con un potencial considerable: permite mostrar en clase cómo evolucionaron conceptos como la multitarea, la interfaz gráfica o la gestión de memoria, comparando directamente sistemas que en condiciones normales nunca coexistirían en una misma máquina.
En un momento en que la preservación de la cultura digital gana protagonismo institucional —con archivos como el Internet Archive o proyectos como el Computer History Museum— esta propuesta se inscribe en esa misma línea, pero con un enfoque marcadamente práctico y autodidacta. Su modelo de actualizaciones continuas sugiere que la colección seguirá creciendo. Para los usuarios, la expectativa es clara: un archivo en expansión que, con cada nueva versión, añade otra capa a la memoria viva de la informática.
