Un análisis personal explora la creciente tendencia de la verificación de identidad y edad online, impulsada por intentos de restringir el acceso de menores a redes sociales en varios países. El autor, Neil J. Eriksson, revela que, a pesar de esta tendencia, no estaría dispuesto a verificar su identidad o edad para acceder a ningún servicio online. Su postura se basa en la preocupación por la privacidad, la seguridad de los datos y la resistencia a la censura. Eriksson detalla cómo la verificación obligatoria afectaría su uso de servicios como RSS feeds, YouTube (que ya evita descargando videos), foros, y plataformas de contribución FOSS. Aunque reconoce la necesidad de usar servicios como Teams para fines laborales, incluso en ese caso, la verificación forzada sería un inconveniente. El artículo plantea la posibilidad de un aislamiento digital autoimpuesto o la búsqueda de alternativas que respeten la privacidad, criticando la prevalencia de soluciones tecnológicas simplistas a problemas sociales complejos.
