Una última partida de Quiplash antes de que la familia se separe

Fuentes: My family is coming apart – so it's time for one last video game session

El periodista Dominik Diamond relata en un texto personal cómo, tras dos décadas viviendo juntos, su familia se dispone a separarse: su mujer regresará al Reino Unido por motivos familiares, su hija mayor se marchará con su novio y su hija menor se instalará con una amiga. Antes de la mudanza, Diamond organiza una última noche de juegos para revivir la tradición que, según explica, ha mantenido unida a la familia durante años: desde sesiones de Super Mario Kart hasta partidas de Call of Duty: Modern Warfare o Kirby, pasando por debates y pullas compartidas. La velada elegida gira en torno a Quiplash, el juego de humor con el móvil que, en sus palabras, "entrenó a sus hijos para ser graciosos". La sesión se torcerá cuando sus dos hijos menores, que trabajan juntos en un bar de moda, discutan por un desencuentro laboral y la atmósfera se rompa. Diamond aprovecha la escena para repasar recuerdos concretos —el verano jugando a Super Mario Sunshine con su hija cuando tenía cinco años, las partidas con su hijo esquivando perros guardianes en la nieve— y para lamentar las veces que respondió "estoy muy ocupado" cuando alguno de sus hijos le propuso jugar. El texto cierra con su esposa proponiendo repetir la experiencia la noche antes de su marcha al Reino Unido, un plan que Diamond describe como lo mejor a lo que puede aspirar la familia en ese momento.