Un equipo de científicos del Instituto Max Planck de Antropología Evolutiva y el Instituto Karolinska ha identificado una variante genética neandertal que favorece el crecimiento muscular y que todavía está presente en el genoma de algunos humanos actuales. La investigación, publicada en Current Biology, combinó dos enfoques: la expresión de genes neandertales en células de ratón cultivadas en laboratorio y el análisis de datos físicos y genéticos de más de un millón de personas.
En el experimento con células de ratón, los científicos hallaron una variante concreta que codifica una proteína implicada en la interacción celular con la hormona del crecimiento. Al expresarse, se generó un 40% más de células, lo que, trasladado al tejido muscular, estimularía su desarrollo. El análisis poblacional confirmó el efecto: las personas portadoras de esta variante tienen, de media, unos 270 gramos más de masa muscular que las no portadoras, además de ser ligeramente más altas y pesadas.
La distribución de la variante es desigual: aparece en el 24% de la población del sur y este de Asia, pero solo en el 0,5% de los europeos. Su presencia es resultado del mestizaje entre Homo sapiens y neandertales ocurrido hace unos 47.000 años, cuando los primeros sapiens salieron de África. Los autores subrayan que se trata de un estudio de ciencia evolutiva que no ofrece fórmulas para ganar músculo sin esfuerzo.
