Un primate de pelaje negro, rostro oscuro y llamativos labios rosa anaranjado que habita en las copas de los árboles del Parque Nacional Lomami, en el centro-este de la República Democrática del Congo, ha sido confirmado como una nueva especie para la ciencia, bautizada como Colobus congoensis. Se trata del quinto mono africano descubierto en los últimos 75 años.
Los conservacionistas que trabajan en la zona avistaron por primera vez al animal en 2008, aunque solo lograron una fotografía borrosa. Tras un nuevo avistamiento en 2018, un equipo internacional de investigadores de la RDC, Estados Unidos y Alemania inició una búsqueda con grabaciones de audio, fotografías y análisis genéticos. Los resultados se publicaron en la revista PLoS One.
El estudiante de doctorado Junior Amboko, de la Universidad Florida Atlantic, explicó que los animales son tímidos y permanecen ocultos en lo alto del dosel forestal. En encuestas realizadas en 52 aldeas cercanas, solo los habitantes de ocho afirmaban haberlos visto. Los lugareños ya conocían al mono y lo llaman Likweli.
La especie pertenece al grupo de los colobos, primates africanos sin pulgares que cumplen una función clave como herbívoros del dosel y dispersores de semillas. La investigadora Kate Detwiler, también de la Universidad Florida Atlantic, señaló que sus vistosas marcas faciales podrían servir como señal visual para el reconocimiento entre individuos o la atracción de parejas. Los monos emiten un aullido distintivo.
Los investigadores consideran que la especie es rara y su distribución está restringida al bosque donde encuentra alimento y hábitat adecuados. Dado que es cazada para consumo de carne, confían en que su clasificación como especie diferenciada permita su protección oficial. El equipo prevé realizar encuestas más detalladas para estimar su población y estudiar su comportamiento.
