Una nube solitaria frustra la observación del eclipse total de Sol a un grupo de más de un centenar de personas que se concentró en el mirador de As Penas de Matacás, en O Castro de Caldelas (Ourense), con vistas al cañón del río Sil. Faltaban quince minutos para la fase de totalidad cuando una nube procedente del norte cubrió el Sol en apenas cinco minutos y no liberó la vista hasta bastante después de concluida la fase más esperada del fenómeno. Los asistentes reaccionaron entre la resignación y el humor: algunos bromearon con un "eclipse de nube" y un "troleo total", mientras otros lamentaban la mala suerte.
A pesar de la decepción, la mayoría buscó la parte positiva del desplazamiento, que se desarrolló en un ambiente festivo con vino, cerveza y picar. Una pareja con su bebé valoró la experiencia y adelantó que viajará a Andalucía para el eclipse del próximo año. En el pueblo, vecinos como Víctor Díaz y Santos Gómez mostraban escepticismo ante el fenómeno y criticaban los precios desorbitados en alojamientos y el negocio que algunos convirtieron en torno al evento, comparándolo con un Mundial. Mientras la tarde caía, muchos asistentes se marcharon; los más rezagados esperaron a la noche para intentar ver las Perseidas desde la montaña ourensana, en alerta naranja por calor sofocante durante la jornada.
