Tesla ya ofrece viajes de pago en Austin con su Cybercab, un biplaza dorado sin volante ni pedales. The Verge probó el servicio durante cerca de una hora dentro de la zona geocercada de unas 288 millas cuadradas de la capital tejana, donde el Departamento de Vehículos Motorizados de Texas registra 45 unidades. El vehículo, de estética Blade Runner y puertas mariposa accionables desde la app, ofrece un interior minimalista con gran pantalla táctil central y espacio para juegos o música. La conducción autónoma resultó en general suave y comparable a la de Waymo en comodidad, con tarifas similares a un Uber básico (entre 15 y 21 dólares por trayecto). Sin embargo, la experiencia dejó interrogantes: tiempos de espera de hasta 45 minutos, decisiones erráticas del software de autoconducción (cambios de carril inexplicables, limpiaparabrisas activados bajo sol), elección de paradas que generan atascos y la ausencia de retrovisores, que reduce la percepción periférica del entorno. El reportaje también recoge la atención que suscita en la vía y la expectación pública ante un servicio que aún parece una versión inacabada del futuro.
