Tesla presentó este jueves oficialmente su Cybercab, un vehículo autónomo de color dorado sin volante ni pedales, en un evento celebrado en la sede de la compañía en Austin, Texas. El lanzamiento marca el inicio formal de la apuesta de Tesla por el negocio de los robotaxis, aunque persisten dudas sustanciales sobre la madurez de su software de conducción autónoma y sobre la viabilidad económica del modelo de negocio.
El Cybercab, un sedán biplaza que se apoya exclusivamente en cámaras e inteligencia artificial para desplazarse, fue mostrado por primera vez como prototipo en un llamativo evento en los estudios Warner Bros. en 2024. Desde entonces, Tesla ha operado un programa piloto de servicio de transporte autónomo en Austin desde el verano pasado, que posteriormente se extendió a otras ciudades de Texas y Florida. Recientemente, la empresa obtuvo permisos para operar en Arizona y Nevada, aunque en el área de la bahía de San Francisco el servicio no puede operar sin conductores al volante por restricciones regulatorias. Antes del evento, Tesla añadió 51 Cybercabs a su flota registrada en Texas, que ya incluía 263 Model Y.
El jefe de software de IA de Tesla, Ashok Elluswamy, escribió en X que "las calles nunca serán iguales", mientras que el CEO Elon Musk confirmó que los vehículos "inundarán Austin". La propia Tesla ha desplegado decenas de Cybercabs en distintas ciudades estadounidenses; según el registro estatal de vehículos automatizados de Texas, 420 vehículos autónomos figuraban inscritos.
Las dudas sobre el software, sin embargo, son considerables. Seth Goldstein, analista senior de renta variable en Morningstar, señaló que "el software es la pieza más importante a largo plazo", y advirtió que producir el Cybercab solo importa si el software permite una navegación segura. Musk lleva casi una década prometiendo que los Teslas vendidos al consumidor están a una actualización de software de distancia de la conducción totalmente autónoma, algo que no se ha materializado. El propio Musk reconoció este año que algunos vehículos necesitarán actualizaciones de hardware. La Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) abrió en 2024 una investigación sobre accidentes relacionados con el sistema Full Self-Driving (FSD) tras preocupaciones sobre su comportamiento en condiciones de baja visibilidad.
El enfoque tecnológico de Tesla, basado únicamente en cámaras, también enfrenta cuestionamientos directos de la competencia. Waymo, líder del sector en Estados Unidos, respondió el mes pasado con una entrada en su blog afirmando que "las cámaras son increíbles, pero no son suficientes", en referencia a que su propia tecnología emplea lidar y radar además de cámaras, lo que considera fundamental para la seguridad.
Las pruebas del Cybercab en calles de Austin, iniciadas a fines de junio de 2026, se han realizado mayoritariamente con un monitor de seguridad en el asiento del acompañante, listo para intervenir ante cualquier eventualidad.
El aspecto económico presenta retos adicionales. J.D. Alexander, fundador de la consultora AVFleetTech, explicó que estas compañías gastan enormes sumas en desarrollar la tecnología y que la rentabilidad depende de la utilización de los vehículos. La eficiencia operativa implica resolver la logística de carga, limpieza, mantenimiento y gestión del personal, lo que ha llevado a empresas rivales a establecer alianzas: Avis gestiona la flota de Waymo en Dallas, Hertz hará lo propio con Uber, Waymo colabora con Moove en Arizona, Florida y próximamente Londres, y con Lyft en Nashville. Tesla, en contraste, ha preferido abordar estas tareas internamente, anticipando utilizar sus propios centros de servicio como hubs iniciales y explorando incluso robots de limpieza, según un permiso de construcción presentado en Texas.
Con este lanzamiento, Tesla busca consolidar su transformación desde un fabricante de automóviles hacia una compañía centrada en vehículos autónomos y robótica, una transición que ahora mismo se encuentra en sus primeras etapas.
