Black Beach Studios, desarrolladora del shooter de mechas en realidad virtual Iron Rebellion (disponible en Steam y Meta Quest), resolvió tras meses de investigación un fallo que provocaba cierres inesperados del juego sin dejar rastro en los reportes automáticos de errores. El equipo reprodujo el escenario y descubrió una cadena de condiciones tan concreta como insólita: el juego se colgaba cuando un mecha era destruido, sus restos caían hacia la izquierda, el combate se desarrollaba en un punto específico de un mapa determinado y, siempre, había exactamente dos jugadores alemanes en la partida.
La causa era de naturaleza regional: la localización al alemán convertía los puntos decimales anglosajones en comas al calcular las posiciones físicas de los restos. Al transmitirse los datos de posición en paquetes de red, el resto de clientes no podía interpretarlos y el juego se cerraba al instante. El estudio ya ha corregido el problema.
No es la primera vez que un título popular tropieza con la localización al alemán: The Witcher 2 sufrió un fallo de memoria y codificación de fuentes al procesar caracteres con diéresis (ä, ö, ü) y la ese doble (ß), lo que forzaba cierres en cualquier contexto, desde subtítulos hasta el inventario. La comunidad palió aquel error con un mod no oficial.
