Una avalancha de hielo de 600 metros golpea Nepal y reabre el debate sobre los 47 lagos glaciares peligrosos

Fuentes: La catástrofe de Nepal no fue un terremoto: una mole de hielo cayó desde 5.000 metros y reaviva la alerta por los 47 lagos glaciares

La catástrofe que azotó Nepal a finales de agosto de 2026 no fue un terremoto, sino el desprendimiento de una sección de glaciar de unos 600 metros de ancho que cayó desde más de 5.000 metros de altitud hasta el fondo del valle, a casi 1.200 metros, pulverizándose y transformándose en una avalancha de hielo, roca y agua. Las señales sísmicas, que el Servicio Geológico de Estados Unidos confundió primero con un seísmo de magnitud 4,4, correspondían al propio deslizamiento, equivalente a 5,2. La riada resultante elevó el nivel del río Trishuli nueve metros en treinta minutos, arrasó al menos 19 puentes y dejó, según el recuento más reciente, 165 muertos y cientos de desaparecidos. En la zona no se habían registrado precipitaciones, por lo que no hubo aviso previo. El episodio, técnicamente distinto de los GLOF (glacial lake outburst flood), ha puesto el foco sobre los 47 lagos glaciares potencialmente peligrosos identificados por ICIMOD y el PNUD en las cuencas del Koshi, Gandaki y Karnali, 42 de ellos en la del Koshi. Solo 21 están en Nepal; 25 se localizan en la Región Autónoma del Tíbet, bajo administración china, y uno en India, lo que dificulta cualquier intervención preventiva aguas abajo.