Una inundación glacial arrasa el valle del Koshi en Nepal y deja decenas de muertos

Fuentes: Una inundación descomunal arrasa el valle del Koshi en Nepal y deja decenas de muertos, wired.com

Una inundación glacial sin precedentes ha devastado el valle del Koshi, en el distrito de Rasuwa, en la frontera entre Nepal y el Tíbet, dejando un balance provisional de entre 31 y 160 fallecidos y cientos de desaparecidos, entre ellos decenas de turistas extranjeros. La catástrofe ocurrió en la madrugada del miércoles y ha sido captada por cámaras de tráfico y teléfonos móviles, mostrando una violenta lengua de agua y lodo que arrasó el mercado local, la aduana, un helipuerto, decenas de viviendas y el puente de Miteri, reconstruido apenas hace un año tras un episodio similar.

El origen de la avenida sigue siendo objeto de debate entre científicos y autoridades. Según recoge Xataka, las hipótesis se dividen en tres: un desbordamiento de lago glaciar (GLOF) en la vertiente tibetana, defendido por las autoridades locales y respaldado por imágenes Sentinel del 24 de agosto; una avalancha de hielo que taponó el río Lhende Khola y posteriormente reventó, como plantea el glaciólogo Rijan Bhakta Kayastha, de la Universidad de Katmandú; y un deslizamiento provocado por un terremoto, hipótesis esgrimida por el ministro de Exteriores nepalí Shishir Khanal, aunque sin confirmación sísmica por el momento.

Por su parte, Wired cita análisis preliminares del gobierno nepalí y de expertos internacionales que apuntan a que la causa más probable fue el desprendimiento de un enorme bloque glaciar. El geólogo Daniel Shugar, de la Universidad de Calgary, explicó al New York Times que las imágenes por satélite sugieren que un fragmento de hielo de unos 600 metros de ancho cayó cerca de 1.200 metros, pulverizándose en agua por la fuerza del impacto. El colapso fue tan violento que, según los sismógrafos estadounidenses, el evento se registró como un seísmo de magnitud 5,2. Otros investigadores, como Joseph Shea, de la University of Northern British Columbia, subrayan que los glaciares del Himalaya están en claro retroceso: Nepal perdió cerca de una cuarta parte de su superficie glaciar entre 1970 y 2010, y más de 160 glaciares pequeños han desaparecido por completo.

Lo que más inquieta a los expertos es que el desastre no es nuevo. El 8 de julio de 2025, un GLOF en el mismo torrente arrasó el punto fronterizo de Rasuwagadhi, mató a unas 30 personas y destruyó cuatro centrales hidroeléctricas —el 8% de la capacidad hidroeléctrica de Nepal— y el puente original, con pérdidas superiores a los 1.000 millones solo en mercancías. Tras aquel episodio, China y Nepal firmaron en agosto de 2025 un acuerdo para activar un sistema de alerta temprana basado en la medición de caudales y el monitoreo de lagos glaciares. Sin embargo, según señala Xataka, ese mecanismo no funcionó esta vez: el agua llegó sin aviso a un valle donde no había llovido en días, procedente de la vertiente tibetana.

Según el inventario de ICIMOD citado por Xataka, solo la cuenca del río Koshi alberga 42 lagos glaciares potencialmente peligrosos, y un estudio reciente advierte de que el 40% del hielo glaciar mundial podría desaparecer si el calentamiento global supera los 1,5 grados. Investigadores como Shea alertan de que el retroceso glaciar deja tras de sí grandes lagos embalsados a gran altitud, cuyo colapso súbito puede provocar inundaciones catastróficas en cadena. Solo en 2025, Nepal sufrió dos GLOF, y millones de personas en todo el mundo viven en zonas expuestas a este tipo de riesgos.

La respuesta sobre el terreno es complicada por la destrucción de carreteras, la ausencia de buena cobertura y el desbordamiento de las autoridades locales. Medios chinos, citados por Xataka, han llegado a señalar que el problema fue exclusivamente nepalí, lo que añade una capa de fricción diplomática en plena emergencia. Mientras tanto, el balance de víctimas sigue sin cerrarse: las cifras iniciales de 31 muertos y unos 400 desaparecidos —más de la mitad extranjeros— coexisten con estimaciones mucho más altas derivadas del análisis de los vídeos y de los testimonios sobre el terreno. Nepal ha solicitado ayuda internacional y se ha activado la búsqueda de turistas, entre ellos estadounidenses, desaparecidos en el valle.

El puente que se ha llevado la corriente se llamaba Miteri, término nepalí que designa un vínculo ritual de hermandad entre familias. Mientras el mundo observa las imágenes, Nepal necesita precisamente eso: una miteri internacional que ayude a un país que, por segunda vez en apenas trece meses, ve cómo el deshielo de sus montañas cobra un precio devastador.