Un terremoto de magnitud 7,4 sacude Colombia y causa daños materiales en varias ciudades

Fuentes: Un terremoto de magnitud 7,4 sacude Colombia con graves daños materiales en varias ciudadesT2, earthquake.usgs.govT2

Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió este lunes el oeste de Colombia, causando daños materiales en varias ciudades del país, aunque por el momento no se han reportado víctimas mortales. El epicentro se localizó en San José del Palmar, en el departamento del Chocó, según confirmaron tanto el Servicio Geológico Colombiano (SGC) como el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS).

El Servicio Geológico Colombiano emitió inicialmente un boletín en el que reportó una magnitud de 6,7, pero poco después lo corrigió y elevó la cifra hasta 7,4. Por su parte, el USGS coincidió en la magnitud (7,4) pero difirió ligeramente en otros parámetros técnicos: fijó el epicentro a 5 kilómetros al sur de San José del Palmar, con coordenadas 4,844°N y 76,242°W, y calculó la profundidad en 110,3 kilómetros, frente a los 82 kilómetros reportados por el SGC.

El temblor ocurrió a las 07:34 hora local (12:34 GMT) y se sintió con fuerza en al menos ocho ciudades del centro y el oeste colombiano, entre ellas Bogotá, Cali, Popayán, Manizales, Armenia, Pereira y Medellín, además de otras localidades intermedias. La amplia zona de percepción se explica, según el USGS, por tratarse de un sismo de profundidad intermedia, lo que permite que las ondas sísmicas se propaguen a mayor distancia.

Los daños materiales más relevantes se concentraron en Cali y Manizales, donde se desprendieron partes de las fachadas de numerosos edificios. En Manizales, además, una de las torres de la catedral sufrió daños visibles. En declaraciones a la emisora Blu Radio, el alcalde de Cali, Alejandro Eder, afirmó que "hay muchos edificios agrietados", aunque insistió en que hasta el momento no se tenía información sobre víctimas.

Pereira, capital del departamento de Risaralda, fue otra de las ciudades gravemente afectadas: varias edificaciones sufrieron daños estructurales significativos e incluso colapsos parciales. Entre los inmuebles perjudicados se encuentra el aeropuerto de la ciudad, lo que podría afectar las operaciones aéreas en la región. En contraste, el alcalde de Bogotá, Carlos Fernando Galán, aseguró que en la capital "no hay reporte de afectaciones ni daños estructurales, solo algunas grietas en edificios", un balance notablemente más optimista que el de las ciudades del eje cafetero y el Valle del Cauca.

En redes sociales circularon vídeos que mostraban edificios derrumbados y otros con daños visibles poco después del movimiento telúrico, imágenes que rápidamente se viralizaron y alimentaron la preocupación entre la población.

Desde el punto de vista geológico, el USGS explicó que el evento se produjo como resultado de un mecanismo de falla predominantemente de tipo strike-slip (desgarre), a una profundidad de aproximadamente 110 kilómetros. Las soluciones del mecanismo focal indican que la ruptura ocurrió en una falla oblicua inversa con componente de desgarre lateral izquierdo y buzamiento empinado, o bien en una falla de desgarre lateral derecho con buzamiento moderado. El terremoto se enmarca en la región donde la placa de Nazca subduce bajo la placa Sudamericana, y debido a su profundidad, el USGS considera que el evento se originó dentro de la propia losa oceánica en subducción, no en la interfaz entre las placas.

El organismo estadounidense añadió que los sismos de profundidad intermedia —entre 70 y 300 kilómetros— generalmente producen una sacudida menos intensa en la superficie que los sismos someros de igual magnitud, pero su efecto se percibe sobre un área mucho más amplia. Precisó además que este tipo de eventos de gran magnitud son habituales a lo largo de toda la zona de subducción sudamericana, atribuidos a las fuerzas de flexión dentro de la losa subducida. De hecho, el USGS señaló que el terremoto del 10 de agosto ocurrió cerca del extremo norte de la zona donde se observan este tipo de sismos de profundidad intermedia en la subducción sudamericana.

En cuanto al historial sísmico de la región, el USGS recordó que desde 1950 se habían registrado dos terremotos previos de magnitud 7 o superior dentro de un radio de 250 kilómetros, ambos localizados cerca de la costa colombiana. La zona cercana al epicentro del 10 de agosto de 2026 había experimentado típicamente sismos menores, sin superar la magnitud 7. Los terremotos dañinos recientes en Colombia han incluido, según el USGS, sismos de interfaz de subducción cerca de la costa y en la vecina Ecuador, así como sismos corticales someros cerca de centros poblados del país.

Aunque la magnitud elevada y los daños visibles han generado alarma, hasta el cierre de esta edición las autoridades no confirmaron víctimas mortales, lo que constituye el dato más esperanzador de una jornada marcada por la tensión. Las tareas de evaluación de daños estructurales continúan en las ciudades más afectadas, mientras los organismos de socorro permanecen en alerta ante posibles réplicas. Este terremoto recuerda la alta vulnerabilidad sísmica del oeste colombiano, una región atravesada por el llamado Cinturón de Fuego del Pacífico y sometida a la compleja dinámica tectónica del encuentro de las placas de Nazca, Sudamericana y, en menor medida, Caribe.