Un informe de la Fundación Española para la Ciencia y la Tecnología (Fecyt), elaborado en el marco del proyecto Iberifier Plus, revela que el 32,3% de los españoles utiliza herramientas de inteligencia artificial generativa al menos una vez por semana para informarse sobre temas científicos y de salud, una frecuencia superior a la de la prensa o la radio. El uso diario alcanza al 14,3% de la población, llega al 28,8% entre los jóvenes de 16 a 24 años y desciende al 7% en los mayores de 65. En paralelo, el 62,4% de los encuestados considera que la IA facilita la difusión de desinformación y un 29,8% afirma haber recibido bulos a través de estas herramientas.
El estudio, basado en 2.215 encuestas y firmado por Celia Díaz Catalán (Universidad Complutense de Madrid) y Pablo Cabrera Álvarez (Universidad de Essex), detecta además que el 13,3% de los participantes reconoce haber compartido información científica falsa en conversaciones presenciales o telefónicas, y un 9,5% en redes sociales o mensajería instantánea. Los autores identifican el efecto de la tercera persona: el 51,5% se considera capaz de identificar un bulo, pero solo el 18,1% confía en esa misma capacidad en los demás. Los investigadores subrayan que la autoconfianza no protege frente al uso impulsivo: quienes se perciben como muy hábiles declaran haber difundido bulos en redes en la última semana en mayor proporción (13,9%) que quienes no se sienten seguros (2%).
Un experimento recogido en el informe muestra que pedir a los usuarios que evalúen la veracidad de un contenido antes de compartirlo reduce la intención de difundirlo, mientras que identificar las emociones que provoca lo aumenta. Como recomendaciones, los autores instan a incluir la alfabetización en IA generativa en los programas mediáticos, exigir trazabilidad y citación de fuentes a las empresas del sector y promover el etiquetado de contenidos sintéticos previsto por el Reglamento Europeo.
