El invierno boreal 2026/2027 se perfila bajo la influencia de un Super El Niño, con anomalías oceánicas superiores a 6 °C en el Pacífico tropical y un núcleo subsuperficial que supera los 9 °C por encima de lo normal. Los modelos estacionales del ECMWF y del NCEP CFSv2 coinciden en proyectar un evento de intensidad récord, con un pico previsto entre noviembre y diciembre que ya rebasa el umbral de Super El Niño (+2 °C) y empuja hacia +3 °C.
Esta energía oceánica impulsa una cadena de ondas planetarias que reorganiza el chorro en el hemisferio norte: una baja profunda sobre el Pacífico norte, una dorsal canadiense robusta y una zona de bajas presiones sobre el sur de Estados Unidos y el Atlántico. El resultado previsto es un patrón de flujo dividido que divide las condiciones entre Norteamérica y Europa, con señales tempranas de debilitamiento del vórtice polar.
El análisis de los cuatro últimos Super El Niños muestra una dorsal ártica intensa y un chorro desplazado al sur, lo que apunta a un invierno más contrastado en temperatura y precipitación. El autor combinará en las próximas entregas mapas regionales, previsiones mensuales y perspectivas de nieve para Estados Unidos, Canadá y Europa.
