Michael Reynolds, un joven de 27 años de Shawbury (Shropshire), atribuye a un programa de voluntariado el haberle ayudado a superar una etapa difícil tras perder su empleo en hostelería durante la pandemia de coronavirus. Hace nueve meses empezó a colaborar en Fordhall Farm, en Market Drayton, un espacio al que acude cada viernes sin importar las condiciones meteorológicas. Su familia asegura que la experiencia le sacó de un mal momento personal.
Reynolds fue derivado por su orientador laboral del Jobcentre mientras atravesaba problemas de salud mental, falta de confianza y ausencia de rumbo. Inicialmente acudía acompañado de su madre, hasta que ganó la autonomía para ir por su cuenta. En la granja realiza tareas de desbroce, conservación y preparación de eventos, y afirma haber descubierto una vocación por el medio ambiente que quiere desarrollar profesionalmente.
El programa, iniciado en 2024, reúne a las entidades Community Resource, All About Youth y Shrewsbury Town FC Foundation, con financiación de Lintel Trust, y ha atendido a más de 1.350 jóvenes con dificultades de empleabilidad y bienestar. Está dirigido a personas con baja autoestima, problemas de salud mental, aislamiento social, escasa experiencia laboral o educación interrumpida. Alison Fowler, coordinadora de voluntariado juvenil en Fordhall Farm, destaca el aumento de confianza de Reynolds y su habilidad con el taladro, y recuerda con especial emoción cómo ambos colocaron un cartel bajo lluvia intensa para impulsar una campaña de captación de fondos.
