La organización Gloucestershire Wildlife Trust, junto con Forestry England, está evaluando zonas del condado de Gloucestershire para un nuevo programa de reintroducción del castor, una especie clave que lleva alrededor de 400 años ausente del oeste de Inglaterra. La especie fue erradicada por la caza para alimento e ingredientes medicinales. Emily Bowen, de la Beaver Trust, explica que los castores son "ingenieros del ecosistema": al construir diques y estanques, modifican el paisaje de forma que aumenta la biodiversidad y refuerzan la resiliencia frente al cambio climático y la sequía. Una posible suelta se realizaría en el área de Severn Vale y requeriría una licencia del Departamento de Medio Ambiente, Alimentación y Asuntos Rurales (Defra), cuyo portavoz afirma que la reintroducción "puede marcar una enorme diferencia en la recuperación de la naturaleza". Desde 2018, un grupo de castores vive en Greathough Brook, en el Bosque de Dean, donde los estudios han registrado un notable aumento de biodiversidad: según Kate Wollen, de Forestry England, se han avistado armiños, comadrejas y hasta martas. Hasta la fecha se han autorizado tres sueltas de castores en Inglaterra, con alrededor de 100 animales previstos para este año. Gloucestershire Wildlife Trust subraya que mantiene conversaciones con propietarios y usuarios del terreno para minimizar conflictos.
