Un estudio muestra cómo el viento transforma las señales de olor que guían a los animales

Fuentes: Decoding smell: Study reveals how odor signals shapeshift in the wind

Un estudio de la Universidad de Colorado en Boulder, publicado en la portada de la revista PRX Life, describe cómo la turbulencia del aire modifica de forma sistemática las señales de olor mientras viajan desde su fuente, un proceso que puede ayudar a los animales a localizar el origen de un aroma. La investigación, dirigida por la posdoctoral Elle Stark, identifica tres mecanismos por los que la turbulencia transforma esas señales: filtra algunas frecuencias, distribuye otras y genera nuevas. Según Stark, "el contenido en frecuencias" de una señal de olor podría funcionar como una huella que los animales interpretan para orientarse, de forma análoga a como las personas reconocen una canción por sus tonos. El trabajo, enmarcado en la red internacional Odor2Action, que reúne a científicas de 16 instituciones, combina ingeniería de fluidos y neurociencia, con la participación del neurocientífico Jonathan Victor, de Weill Cornell Medicine. Para visualizar los penachos de olor, invisibles a simple vista, el equipo del profesor John Crimaldi recrea plumas en un túnel de viento y las ilumina con láseres, obtaining imágenes que se asemejan a columnas de humo que se retuercen en el aire. Los autores defienden que los cambios de frecuencia introducidos por el viento son "ingredientes probables" en cómo los animales calculan distancia y dirección a la fuente. En el futuro, la investigación pretende analizar cómo el movimiento del propio animal y el procesamiento neuronal modifican aún más la señal, con el objetivo de desarrollar sistemas artificiales capaces de localizar el origen de un olor, algo que las narices electrónicas actuales no logran.