Un estudio publicado en Nature por Francesco Sylos Labini y Marco Galoppo, del Centro de Investigación Enrico Fermi de Italia, ha encontrado indicios de que el universo no se comporta del mismo modo en todas las direcciones a las escalas más grandes observables. La investigación, resultado de más de dos décadas de trabajo, analizó las posiciones de casi 47 millones de galaxias observadas por el Instrumento Espectroscópico de Energía Oscura (DESI), abarcando unos 11.000 millones de años de historia cósmica. Los autores desarrollaron un nuevo método estadístico para comprobar si las orientaciones de millones de pares de galaxias conservan patrones coherentes incluso en escalas cercanas a un gigapársec, unos 3.260 millones de años luz. Sus conclusiones indican que la red cósmica mantiene estructuras organizadas a escalas cada vez mayores, en lugar de difuminarse en un fondo uniforme como predice el modelo cosmológico estándar. Los investigadores aclaran que ello no implica un eje cósmico preferido, sino la persistencia de patrones direccionales sutiles. De confirmarse en estudios futuros, los hallazgos obligarían a revisar los modelos actuales sobre materia oscura, gravedad y formación de estructuras. Antes de hablar de revolución científica, los autores subrayan que los resultados deberán replicarse de forma independiente con conjuntos de datos más amplios.
