Un estudio de ESO alerta del impacto devastador de 1,7 millones de satélites sobre el cielo nocturno

Fuentes: "Beyond the limit": one million satellites and mirrors in space pose grave threat to the night sky

Un estudio del Observatorio Europeo Austral (ESO) advierte de que las propuestas actuales para lanzar más de 1,7 millones de satélites —incluidos algunos extremadamente brillantes— tendrían «consecuencias devastadoras para la astronomía». La investigación, dirigida por el astrónomo Olivier Hainaut y aceptada para publicación en Astronomy & Astrophysics, concluye que no deberían orbitan la Tierra más de 100.000 satélites tenues, por debajo del umbral de visibilidad a simple vista, para preservar la observación astronómica. El trabajo es el primero en cuantificar el efecto de las constelaciones de satélites grandes y brillantes sobre el brillo del cielo nocturno.

Desde 2019, el número de satélites en órbita se ha disparado hasta superar los 14.000, dominados por la red Starlink de SpaceX. Entre los proyectos más agresivos figura la propuesta de SpaceX de añadir un millón más para centros de datos espaciales, que haría visibles cientos o incluso miles de satélites a simple vista durante buena parte de la noche. La startup estadounidense Reflect Orbital planea lanzar hasta 50.000 satélites con grandes espejos para iluminar la Tierra de noche; uno de ellos, dentro de su haz, sería cuatro veces más brillante que la Luna llena, y el conjunto elevaría el brillo del cielo hasta tres o cuatro veces.

El estudio evalúa también el daño a la observación: con la mega-constelación de SpaceX, las imágenes del Very Large Telescope (VLT) en Chile perderían hasta un 28% de campo. La investigación sirvió de base a la respuesta enviada por ESO —junto a la Royal Astronomical Society británica y la Unión Astronómica Internacional— a la Comisión Federal de Comunicaciones de EE.UU. (FCC), que recibió casi 1.500 comentarios sobre la propuesta de SpaceX y más de 1.800 sobre la de Reflect Orbital. La decisión regulatoria está ahora en manos de la FCC.