Vitaliy Bondarchuk, un estudiante de ingeniería mecánica de 22 años de la Bob Jones University en Greenville (Carolina del Sur), ha dedicado unas 100 horas y cuatro meses a su proyecto de fin de carrera: una prótesis de brazo impresa en 3D para su hermana pequeña, Bella, de 7 años, que nació sin el brazo izquierdo por debajo del codo. Bondarchuk optó por una solución modular con accesorios intercambiables adaptados a actividades concretas, como pintar o jugar a las cartas —para lo que diseñó un soporte específico— e incluyó también una linterna y un portapinceles.
El joven diseñó los componentes en SolidWorks y los imprimió en 3D, iterando prototipos hasta lograr un ajuste adecuado. Uno de los principales retos fue incorporar un acolchado no abrasivo para proteger la piel del usuario, un requisito habitual en este tipo de dispositivos. El proyecto le valió un sobresaliente y Bella utiliza la prótesis a diario.
Bondarchuk, ya graduado y con trabajo, prevé seguir adaptando el brazo a medida que su hermana crezca y adquiera nuevas aficiones; su madre ha sugerido un accesorio para conducir. El caso ilustra cómo las prótesis impresas en 3D, más asequibles que las convencionales, pueden fabricarse recurriendo a repositorios abiertos como los de e-NABLE.
