Un equipo de la Estación Biológica de Doñana (EBD-CSIC) ha descubierto que el cuadro 'Aire', pintado por Jan Brueghel el Viejo hacia 1611 y conservado en el Museo de Bellas Artes de Lyon, representa un comportamiento animal que la ciencia no logró documentar hasta octubre de 2025. La obra, una alegoría mitológica con 60 especies de aves y tres de murciélagos, muestra en su margen superior derecho un gran nóctulo gigante (Nyctalus lasiopterus) volando con un pequeño pájaro en la boca. Hasta ahora, los zoólogos solo disponían de pruebas indirectas, basadas en el análisis de heces, de que esta especie, el murciélago más grande de Europa y con hasta 46 cm de envergadura, depredaba aves paseriformes en vuelo. La confirmación definitiva llegó en 2025 cuando el mismo equipo de la EBD grabó por primera vez el sonido de un ejemplar cazando un petirrojo europeo en pleno vuelo sobre Doñana. Los investigadores, entre ellos Pedro Romero-Vidal, Miguel Clavero y Elena Tena, sostienen que Brueghel reflejó así un fenómeno conocido en el siglo XVII, 400 años antes de su validación científica. El CSIC matiza, no obstante, que la postura del murciélago en la pintura no coincide con la biología real de la especie, ya que estos quirópteros se guían por ecolocalización y sujetarían a la presa con las patas traseras, no con la boca.
