Un equipo de investigadores españoles ha descubierto que el cuadro 'El Aire', pintado por Jan Brueghel el Viejo en 1611 y conservado en el Museo de Bellas Artes de Lyon, representa a un nóctulo gigante (Nyctalus lasiopterus) capturando un pájaro en vuelo, un comportamiento que la ciencia no ha logrado documentar hasta octubre de 2025. El hallazgo, publicado este lunes en la revista PNAS, fue realizado por Pedro Romero-Vidal mientras identificaba primates y loros en obras antiguas; al detectar el detalle del murciélago con un ave en la boca, consultó a Elena Tena y Sonia Sánchez-Navarro, investigadoras de la Estación Biológica de Doñana (CSIC) que un año antes habían grabado por primera vez la persecución de un nóctulo a un petirrojo europeo con dispositivos de sonido, movimiento y altitud. Los rasgos del animal pintado —tamaño proporcional, pelaje, orejas cortas y anchas y alas estrechas y puntiagudas— coinciden con los del nóctulo gigante.
Aunque la escena no reproduce con exactitud cómo estos murciélagos procesan a sus presas —las sujetan con las patas y las consumen en vuelo durante unos 23 minutos—, los autores consideran que Brueghel conocía el hábito a través de restos hallados en colonias, posiblemente durante su estancia en Italia, área de distribución de la especie. Los investigadores subrayan el valor de las obras de arte históricas como fuente de información sobre biodiversidad pasada y defienden la revisión de fuentes no convencionales para recuperar conocimientos que se creían modernos.
