Investigadores han construido un computador probabilístico programable con un millón de p-bits, al conectar varias FPGAs en una única máquina de Ising que supera la capacidad de un solo chip. El sistema ejecuta muestreo de Gibbs a más de un billón de flips por segundo y mantiene todos los pesos de acoplamiento en memoria local dentro de cada chip, de modo que los dispositivos solo intercambian estados de frontera de 1 bit durante la operación. El diseño plantea una pregunta clave para cualquier muestreador distribuido: con qué frecuencia debe refrescarse la información de frontera para que una máquina particionada se comporte como una no particionada. Los autores responden con un único cociente temporal, η = f_comm/f_p-bit, que compara la frecuencia de intercambio de frontera con la frecuencia local de actualización de p-bits. Por encima de un umbral dependiente de la topología, la máquina distribuida iguala a una referencia monolítica en GPU; por debajo, la energía residual decae como una ley de potencia con un exponente reducido, lo que convierte el paralelismo en un compromiso cuantificable entre rendimiento y precisión. Un modelo teórico de campo medio de clústeres reproduce el mismo comportamiento, lo que indica que el compromiso es una propiedad universal de la dinámica estocástica particionada. Los resultados, demostrados en vidrios de espín Edwards-Anderson tridimensionales, Max-Cut y satisfacibilidad booleana, aportan una plataforma programable de un millón de p-bits y una regla cuantitativa de diseño para escalar computadores probabilísticos más allá del límite de un único chip.
