Un cliente pierde la confianza en OpenAI por 160 dólares sin explicación

Fuentes: How OpenAI lost a paying customer over $160 it refuses to explain

Un diseñador de iluminación, suscriptor de ChatGPT Pro, relata una disputa con OpenAI que le ha costado dejar de usar el servicio. El 9 de julio, su saldo de Codex —491,8 créditos— cayó a cero en un segundo, según sus registros locales, sin uso intermedio. Compró 1.000 créditos más por 48,40 dólares que nunca aparecieron; el soporte confirmó por escrito que el saldo seguía en 0 dólares. Más adelante, Codex desapareció de su cuenta junto con su historial de proyectos y, tras un día de reinstalaciones, el acceso volvió con 12 dólares ya consumidos.

El 14 de julio, contra un plazo de entrega, con el sistema mostrando "uso agotado", adquirió créditos cuatro veces en 96 minutos por un total de 193,60 dólares. Cada paquete de 1.000 créditos se agotó en unos 40 minutos por el reenvío del contexto de trabajo tras la caída del servicio. Ese mismo día, el sistema de facturación generó siete facturas anuladas y cinco cargos automáticos fallidos.

En las semanas siguientes, el soporte de OpenAI rechazó en cinco ocasiones por escrito mostrar registros del consumo de créditos, alegando carecer de visibilidad sobre la actividad de la cuenta. El usuario presentó una solicitud formal al amparo del GDPR; la empresa primero le remitió a archivos en su propio portátil y luego invocó una prórroga de dos meses para revisar unos registros que, simultáneamente, declaraba por escrito no poder proporcionar. La queja, con la correspondencia completa, fue presentada el 5 de agosto ante la Comisión Irlandesa de Protección de Datos (referencia DPC0826667433). El afectado concluye que OpenAI no ofrece al cliente derecho a saber dónde fueron a parar los créditos prepagados.