Un Airbus A350 recorre más de 24 horas sin escalas entre Australia y Francia

Fuentes: New airliner sets record flying 24 hrs nonstop from Australia to France, 20minutos.esT3clickbait

Un Airbus A350-1000ULR completó con éxito un vuelo de prueba sin escalas de más de 24 horas entre Australia y Francia, marcando un hito en la aviación comercial y acercando la posibilidad de conectar los puntos más distantes del planeta en un único trayecto. El avión aterrizó en Toulouse el 28 de julio tras despegar de Melbourne el día anterior, cubriendo 12.460 millas náuticas en 24 horas y 25 minutos, según datos de Airbus recogidos por Ars Technica. Días antes, la aeronave había realizado el trayecto inverso, desde Toulouse hasta Melbourne, en 19 horas y 13 minutos.

La aeronave forma parte del programa A350-1000ULR (Ultra Long Range), una variante diseñada específicamente para Qantas Airways y sus rutas del Proyecto Sunrise, que conectarán Sídney con Nueva York y Londres sin escalas. La aerolínea australiana ha encargado doce unidades de este modelo y prevé comenzar a vender billetes para esas rutas en 2027, con las primeras entregas programadas para abril de ese mismo año. El ejemplar utilizado en las pruebas, con número de serie MSN707, realizó su vuelo inaugural el pasado 2 de junio.

La clave técnica de esta nueva variante es un depósito central trasero adicional capaz de almacenar 20.900 litros de combustible, lo que amplía la autonomía del A350-1000 convencional en cerca de 1.000 millas náuticas, hasta aproximadamente 10.000 millas náuticas. Esta capacidad es suficiente para cubrir la distancia entre Sídney y Londres o Nueva York, consideradas las rutas comerciales sin escalas más largas del mundo. Según 20minutos.es, Airbus también busca con este modelo reducir el consumo de combustible y las emisiones de carbono frente a generaciones anteriores, aunque la fuente principal de Ars Technica no aborda este aspecto con detalle.

El vuelo de regreso desde Melbourne no solo puso a prueba la resistencia estructural de la aeronave, sino que sirvió para validar el confort de la cabina y el funcionamiento de sistemas esenciales en condiciones extremas. Entre los elementos evaluados figuran el sistema de aire acondicionado, la gestión del combustible y un nuevo compartimento de descanso para la tripulación, dividido en dos zonas independientes que permiten a los pilotos entrar y salir sin interrumpir el descanso de sus compañeros. Airbus implementó un sistema de rotación con turnos de cuatro horas y relevos cada dos horas para garantizar un solapamiento entre el piloto entrante y el saliente, manteniendo en todo momento el conocimiento situacional.

La ruta seguida por el avión fue singular: según el servicio de seguimiento Flightradar24, el trazado se extendió sobre el Pacífico y el Atlántico, así como sobre Norteamérica, en una trayectoria que refleja la escala global de la prueba. Aunque ambas fuentes coinciden en que se trató del vuelo de desarrollo más largo de la historia del programa A350, existen pequeñas discrepancias en las cifras: Ars Technica reporta una duración de 24 horas y 25 minutos para el trayecto Melbourne-Toulouse, mientras que 20minutos.es lo cifra en 24 horas y 24 minutos. La diferencia de un minuto podría deberse a la metodología de medición, ya que algunas cifras contabilizan el tiempo desde el despegue hasta la parada completa en plataforma y otras hasta el aterrizaje.

En cuanto al futuro, el Proyecto Sunrise de Qantas pretende iniciar operaciones comerciales en 2027, ofreciendo a los pasajeros la posibilidad de volar entre Australia y Europa o Norteamérica en un único vuelo de más de 20 horas. Airbus destaca que el A350-1000ULR está pensado para vuelos de hasta 22 horas de duración, aunque las pruebas realizadas han superado esa marca. La segunda unidad fabricada, actualmente en ensamblaje final, será la primera en entregarse a Qantas, equipará una cabina de cuatro clases y completará las pruebas previas a su entrada en servicio antes de operar las primeras rutas comerciales de ultra largo alcance.

Este avance representa un paso significativo hacia la eliminación de escalas en las conexiones intercontinentales más extremas, con implicaciones tanto para la experiencia del pasajero como para la eficiencia operativa de las aerolíneas. De confirmarse los plazos, 2027 podría ser el año en que los vuelos comerciales sin escalas más largos del mundo dejen de ser una aspiración y se conviertan en una realidad.