Un agricultor francés regala 500 toneladas de patatas y atrae a oportunistas que las revenden

Fuentes: Un agricultor regaló 500 toneladas de patatas en un campo para que no se pudrieran y se convirtió en una romería de oportunistas

Un agricultor del departamento de Marne, en Francia, apiló más de 500 toneladas de patatas en un campo de Gigny-Bussy —municipio de menos de 300 habitantes— a finales del verano de 2025, tras no encontrar comprador para la cosecha. Para evitar que el género se pudriera bajo el sol y asumiendo el coste de almacenaje, decidió regalarlas: cualquiera podía acercarse con bolsas, sacos o el maletero del coche y llevarse las que quisiera. El resto se esparciría como abono.

El aviso se difundió a través del diario local L'Union y durante varias semanas el lugar se llenó de vecinos. Algunos, como Christophe, un jubilado de 68 años, llenaron el maletero junto a su familia; otros, como Dylan, volvieron expresamente desde Saint-Dizier. Una vecina reconoció que recogía patatas solo para autoconsumo y mencionó que otras personas revendían lo recolectado a 15 euros los 20 kilos y regresaban varias veces.

El caso no es aislado. Christine recordó un episodio similar en Sapignicourt, y France Info relató la situación de un agricultor de La Gorgue al que McCain rechazó parte de la cosecha por no ajustarse a sus estándares, lo que le llevó a ofrecer unas 50 toneladas a cambio de una entrada simbólica de diez euros. La iniciativa de Gigny-Bussy ha sido valorada por su vertiente contra el desperdicio alimentario, aunque deja al descubierto la delgada línea entre solidaridad y oportunidad de negocio.