El Servicio de Seguridad de Ucrania (SBU) afirma haber destruido un bombardero estratégico Tu-95 en la base aérea de Engels-2, en la región rusa de Sarátov, mediante un ataque con drones que recorrieron cerca de 800 kilómetros. Imágenes por satélite del grupo de inteligencia de fuentes abiertas AviVector, corroboradas con fotografías de Planet Labs obtenidas por Schemes, muestran un Tu-95MS calcinado y partido sobre el asfalto, con la sección de cola completamente arrancada.
El Tu-95, cuyo primer vuelo data de 1952, es una pieza clave de la aviación estratégica rusa y la principal plataforma de lanzamiento de los misiles de crucero Kh-101, empleados contra ciudades ucranianas. Cada aparato puede portar hasta seis de estos misiles en un lanzador rotativo interno, y la versión modernizada Tu-95MSM, hasta ocho, incluido el Kh-102 de capacidad nuclear.
Rusia ya no puede fabricar más Tu-95: la infraestructura industrial que los producía desapareció hace décadas y su sustituto teórico, el bombardero furtivo PAK DA, sigue sin materializarse. Según Kyiv Post, Rusia contaba en 2023 con 45 unidades del Tu-95MS y 18 del Tu-95MSM, aunque otras fuentes elevan la flota operativa actual a unos 60 aparatos.
El SBU difundió la operación en Telegram y destacó que cada bombardero liquidado representa "decenas de misiles que no se lanzarán sobre ciudades ucranianas". El presidente Volodímir Zelenski calificó el golpe como un éxito más de las "sanciones de largo alcance" de Ucrania, en lo que denominó "defensa activa y justa". Meses antes, la Operación Telaraña ya había asestado un golpe similar a la aviación rusa con uso masivo de drones.
