El presidente de Ucrania, Volodímir Zelenski, denunció este sábado que seis personas murieron y diez resultaron heridas en ataques rusos lanzados entre la tarde-noche del viernes y la mañana del sábado. Tres de las víctimas mortales se registraron en Sloviansk, en el este del país, tras un bombardeo contra edificios residenciales que dañó más de una decena de inmuebles. Las otras tres muertes se produjeron en Sumi, en el norte, por un ataque con drones contra una filial de la empresa postal Nova Post. Zelenski aseguró que las fuerzas rusas no podían desconocer el carácter civil de ambos objetivos. Rusia empleó dos misiles y cerca de 160 drones en la ofensiva, según el jefe de Estado. La Fuerza Aérea ucraniana informó del derribo de 127 drones y un misil dentro de un ataque nocturno que incluyó dos misiles Kh-59/69 lanzados desde el mar Negro y 157 drones. Ucrania, además, atacó objetivos en territorio ruso en Kirov, a unos 896 kilómetros de Moscú, y Ekaterimburgo, a unos 1.740 kilómetros. En paralelo, autoridades de la región de Zaporiyia controlada por Rusia reportaron que un ataque ucraniano mató a ocho personas, entre ellas dos niños, e hirió a catorce en un campamento turístico de la localidad de Kirilivka, en el distrito de Melitopol. El gobernador prorruso Evgueni Balitski calificó el hecho como un ataque terrorista del régimen de Kiev.
