Uber ha anunciado una alianza estratégica con Zipline, la mayor empresa de reparto con drones del mundo, para integrar entregas aéreas autónomas en Uber Eats en Estados Unidos. El objetivo declarado es alcanzar un millón de entregas diarias con drones a finales de 2029. El acuerdo, hecho público el 17 de agosto, contempla la incorporación de los drones de Zipline como una opción más dentro de la propia aplicación de Uber Eats, sin necesidad de descargar software adicional, además de una inversión estratégica de Uber en Zipline cuyo importe no se ha revelado. Las entregas arrancarán a finales de 2026 en las zonas donde Zipline ya opera, Dallas-Fort Worth y Houston, y después se irán extendiendo a decenas de ciudades estadounidenses con tiempos prometidos de entre 5 y 10 minutos. La meta del millón diario supone multiplicar por más de 200 las operaciones actuales de Zipline, que hoy realiza unas 4.300 entregas diarias en todo el mundo, sin que ninguna de las dos compañías haya detallado cómo planea cubrir ese salto de escala. Zipline acumula más de 135 millones de kilómetros volados de forma autónoma, opera en cuatro continentes y da servicio a más de 5.000 hospitales, con una valoración cercana a 7.600 millones de dólares. El movimiento se inscribe en la estrategia de Uber de combinar repartidores humanos, robots terrestres y drones dentro de una misma red híbrida, una línea que ya inició en 2025 con Flytrex. El acuerdo es exclusivo para Estados Unidos y, según la regulación actual de AESA y la falta de zonas U-space en España, no hay marco para que este tipo de reparto llegue a corto plazo a Europa.
