TSMC ha puesto en marcha la construcción simultánea de diecinueve nuevas fábricas de semiconductores —trece en Taiwán y seis en Estados Unidos, Japón y Alemania— para intentar responder al crecimiento sin precedentes de la demanda de chips impulsado por la inteligencia artificial. Pese a esta cifra récord, el vicepresidente sénior de la compañía, Y.C. Hou, reconoció en la feria SEMICON Taiwan 2026 que esa capacidad adicional seguirá siendo insuficiente para cubrir las necesidades del mercado.
Hou, que preside también la Taiwan Semiconductor Industry Association, aseguró que la industria afronta el mayor aumento de demanda de las últimas tres décadas y que la solicitud de equipos de producción en julio fue 1,9 veces superior a la registrada a finales del año pasado. La compañía está recurriendo a la inteligencia artificial para optimizar sus líneas de fabricación y proteger su propiedad intelectual.
El cuello de botella, según el directivo, no es financiero ni de plazos —una fábrica de nodos avanzados tarda entre tres y cinco años en construirse y cuesta entre 10.000 y 20.000 millones de dólares—, sino la falta de mano de obra cualificada. TSMC asegura que su principal obstáculo en Taiwán y en Estados Unidos es encontrar suficientes trabajadores de la construcción experimentados para levantar las plantas ya proyectadas. Entre sus clientes figuran Nvidia, Apple, AMD, Qualcomm, Broadcom, MediaTek, Cerebras e incluso Intel.
