Tom Hanks ha asegurado en reiteradas ocasiones que 'Jason y los Argonautas', la película de 1963 dirigida por Don Chaffey, es la mejor cinta jamás rodada, por encima de clásicos como 'Casablanca' y 'Ciudadano Kane'. El actor pronunció esa afirmación al entregar en 1992 el Gordon E. Sawyer Award al maestro de los efectos visuales Ray Harryhausen, artífice de la animación stop motion de la película y de criaturas como el coloso Talos, la hidra de siete cabezas, las arpías y el célebre ejército de esqueletos, cuya escena de combate tardó tres meses en animar.
La cinta, que adaptaba libremente 'Las Argonáuticas' de Apolonio de Rodas, fracasó en taquilla en su estreno pero el tiempo la ha convertido en un referente del cine de fantasía. La fascinación de Harryhausen por esta técnica nació al ver 'King Kong' de niño, y fue el propio Willis O'Brien quien lo orientó hacia el estudio de la anatomía y el arte. Su colaboración posterior con el productor Charles Schneer dio títulos como 'La bestia de tiempos remotos', 'Hace un millón de años' o 'Furia de titanes', donde la Medusa se convirtió en uno de sus mayores logros.
En una entrevista de 2006, Harryhausen defendió que el realismo excesivo de los efectos visuales contemporáneos los vuelve 'mundanos', frente a la cualidad onírica que aporta el stop motion, una artesanía que sigue vigente en producciones actuales como 'Soy Frankelda'.
