El marcador TK, heredado del periodismo y abreviación de «to come», es un recurso sencillo para mantener el ritmo de escritura cuando falta una palabra, un dato o un dato por verificar. Consiste en insertar las letras TK en el texto y seguir redactando, retomando luego ese punto. De este modo se preserva el flujo creativo, se evita perder el hilo y se aprovecha el conocido efecto de que resulta más fácil continuar escribiendo una vez que se ha empezado. La clave de TK frente a alternativas como TODO, TC o subrayados reside en que la combinación «tk» no aparece en ninguna palabra del inglés, lo que permite búsquedas infalibles con Ctrl+F y convierte el documento en una lista de tareas integrada. En cambio, «tc» aparece en más de 7.000 términos (catch, watch, scratch) y TODO genera falsos positivos en palabras como Mastodon, Glyptodon o Diprotodontia. El autor, tras observar reacciones de sorpresa entre colegas, decidió difundir esta práctica, especialmente útil en entornos como la redacción académica, donde la escritura diaria es habitual. La técnica funciona también como lista de pendientes en cualquier editor de texto, sin necesidad de aplicaciones externas.
