Los recién titulados universitarios en Estados Unidos registran por primera vez una tasa de desempleo (5,6%) superior a la del conjunto de los trabajadores (4,2%), según datos de la Reserva Federal de Nueva York a comienzos de 2026. Se trata de la brecha más amplia jamás registrada y se concentra casi exclusivamente en los jóvenes de 22 a 27 años con al menos un título de grado.
El vuelco se produjo en febrero de 2019, cuando el diferencial cruzó cero y desde entonces la media móvil de doce meses no ha vuelto a terreno negativo. La cronología descarta la inteligencia artificial generativa y la pandemia como detonantes directos: el cambio se gestó años antes de la irrupción de ChatGPT y un año antes de la COVID-19.
Entre los titulados que sí trabajan, alrededor del 41% está subempleado, en puestos que no requerían un título universitario. Los economistas debaten las causas. La Reserva Federal de Nueva York atribuye alrededor del 64% del aumento del paro juvenil al trabajo remoto, que dificulta la mentoría presencial a los recién incorporados. Investigadores de Stanford, en cambio, detectan un descenso del 16% en el empleo de jóvenes de 22 a 25 años en los puestos más expuestos a la IA desde finales de 2022.
El problema afecta sobre todo a la entrada al mercado laboral, no al valor del título. Los trabajadores mayores de 25 años con estudios superiores mantienen una tasa de paro del 2,8%, muy por debajo de la de los jóvenes sin título (7,2%). Los graduados en Informática figuran entre los más afectados, tras duplicarse el número de titulados en un mercado con menos vacantes.
