TikTok y su matriz ByteDance acordaron pagar 400 millones de dólares al Departamento de Justicia de Estados Unidos (DOJ) para resolver una demanda que acusaba a la plataforma de violar la privacidad de millones de menores de 13 años, según confirmaron fuentes oficiales y medios estadounidenses. El acuerdo, alcanzado el pasado viernes, se describe como uno de los mayores resarcimientos obtenidos en un caso relacionado con la Ley de Protección de la Privacidad Infantil en Línea (COPPA), normativa federal vigente desde 2000.
El origen del litigio se remonta a agosto de 2024, cuando el DOJ, bajo la administración del entonces presidente Joe Biden, presentó una demanda en la que acusaba a TikTok y ByteDance de recopilar "vastas cantidades de datos" de menores de edad sin obtener el consentimiento parental requerido por la ley. Según la denuncia, más de 170 millones de adolescentes utilizaban la aplicación, que estaba "dirigida a niños" pero no verificaba eficazmente la edad de los usuarios ni eliminaba las cuentas cuando los padres lo solicitaban. La demanda también alegaba que TikTok mantuvo y utilizó información de menores —incluidos datos para publicidad segmentada— incluso después de que sus propios empleados advirtieran sobre la presencia de usuarios jóvenes en la plataforma, y que modificó sus políticas de registro de manera que dificultaba la verificación de edad.
Bajo los términos del acuerdo, TikTok abonará 300 millones de dólares de forma inmediata y los 100 millones restantes una vez que el gobierno levante un decreto de consentimiento de 2019 impuesto al predecesor de ByteDance, Musical.ly, por violaciones previas a la COPPA. Aquel caso obligó a la empresa a pagar 5,7 millones de dólares y a comprometerse a impedir que menores de 13 años crearan cuentas, compromisos que, según la demanda de 2024, no se cumplieron adecuadamente.
Además de la compensación económica, el acuerdo incluye medidas para reforzar la protección de los usuarios jóvenes: controles de edad más estrictos, mayores salvaguardas para menores y herramientas que otorgan a los padres mayor supervisión sobre la actividad e información personal de sus hijos. No obstante, la BBC subraya que ni TikTok ni ByteDance deberán admitir culpabilidad como parte del pacto.
El DOJ reconoció que, desde la presentación de la demanda, TikTok ha experimentado "cambios significativos" en su propiedad, dirección, funciones de cumplimiento y prácticas de privacidad, e implementado "medidas extensas para fortalecer las salvaguardas de los usuarios más jóvenes". El asistente del fiscal general, Brett Shumate, afirmó que "los niños y los padres están mejor protegidos hoy que cuando comenzó este caso".
El contexto empresarial es relevante: aunque la demanda es anterior a la separación de las operaciones estadounidenses de TikTok de su base china —consumada el año pasado—, el acuerdo afecta únicamente a las operaciones de TikTok en China. Las operaciones estadounidenses están ahora controladas en un 81% por un consorcio de inversores, mientras ByteDance conserva el 19% restante. El proceso de desinversión fue impulsado por el propio Biden en 2024 y continuado por el presidente Donald Trump.
La multa coloca a TikTok entre los mayores sancionados por violaciones a la COPPA, aunque por debajo de las cifras que Meta podría enfrentar: fiscales generales de 29 estados demandaron a la matriz de Facebook e Instagram acusándola de directed publicidad a menores y obtener beneficios de ellos, en un juicio que comenzó esta misma semana y cuyas sanciones podrían superar los cientos de miles de millones de dólares. YouTube (Google) pagó 170 millones en 2019 y Epic Games, 275 millones en 2022, por infracciones similares.
El acuerdo coincide con un momento de creciente escrutinio sobre la seguridad en TikTok. Días antes de conocerse la resolución, Bloomberg informó que la compañía desactivó intencionadamente una salvaguarda algorítmica para aproximadamente el 10% de los usuarios estadounidenses como parte de un experimento, con el fin de evaluar el impacto de contenidos potencialmente dañinos. El hecho provocó una carta de los senadores Marsha Blackburn (republicana de Tennessee) y Richard Blumenthal (demócrata de Connecticut) exigiendo explicaciones al CEO de TikTok, Shou Chew, y al responsable de la operación estadounidense, Adam Presser.
TikTok no respondió a las solicitudes de comentarios de medios como la BBC o The Verge. Mientras tanto, el acuerdo marca un cierre parcial para una de las batallas regulatorias más prolongadas contra la plataforma en suelo estadounidense, aunque las recientes revelaciones sobre experimentos de seguridad sugieren que la presión política y regulatoria sobre la empresa está lejos de disiparse.
