Tesla retira casi 3 millones de coches en China para señalizar las manijas ocultas de emergencia

Fuentes: Tesla recalls 3 million cars as part of China-wide push to stop hidden door handles, bbc.comT1state_media

Tesla retirará casi 3 millones de vehículos en China para colocar etiquetas de advertencia sobre los liberados manuales de emergencia ocultos en sus puertas, en el contexto de la mayor campaña de revisión por este problema que afecta en total a más de 4 millones de coches de once fabricantes. La medida fue confirmada por Reuters y recoge la información publicada por TechCrunch y la BBC.

Según la información publicada por la BBC, la retirada afecta a 2,98 millones de Teslas fabricados en China, correspondientes a los modelos 3, Y, S y X. En un comunicado difundido el viernes, la compañía explicó que las manijas de sus vehículos son difíciles de identificar y operar porque su color es similar al del revestimiento interior. Esta característica podría impedir que los ocupantes o los equipos de rescate abran rápidamente las puertas en caso de emergencia, como una colisión severa que provoque el fallo del sistema eléctrico de baja tensión del coche.

La campaña de revisión china es más amplia y abarca también a las marcas chinas Xiaomi, XPeng, Zeekr y Lynk & Co., pertenecientes a Geely. De los once fabricantes implicados, nueve optarán por instalar etiquetas de advertencia que ayuden a los ocupantes a localizar los liberados manuales de emergencia. Además, todos enviarán actualizaciones de software a sus vehículos.

El origen de la preocupación se remonta a los accidentes mortales protagonizados por vehículos eléctricos de Xiaomi en China, en los que se sospecha que fallos de alimentación eléctrica impidieron abrir las puertas. Las manijas retráctiles y minimalistas se habían convertido en un rasgo distintivo de los coches eléctricos contemporáneos porque permiten que el propietario desbloquee el vehículo con el teléfono móvil o con una tarjeta NFC. Sin embargo, los liberados mecánicos de respaldo, escondidos bajo paneles o en ubicaciones poco intuitivas, pueden pasar desapercibidos justo cuando más se necesitan.

China ya anunció en febrero de este año la prohibición de las manijas exteriores ocultas con accionamiento electrónico. La normativa entrará en vigor el 1 de enero de 2027 y exigirá que todos los coches vendidos en el país cuenten con un liberado mecánico tanto en el interior como en el exterior de las puertas. Precisamente la decisión china de febrero fue el desenlace de una revisión regulatoria de dos años, según recuerda TechCrunch.

El problema no se limita al mercado asiático. En Estados Unidos, la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras (NHTSA) abrió el pasado año una investigación sobre el sistema de cierre de puertas de Tesla a raíz de una serie de reportajes de Bloomberg que documentaron casos de personas, incluidos niños, atrapadas dentro de sus vehículos. En julio, la propia agencia planteó la creación de un nuevo estándar formal de seguridad aplicable a todos los fabricantes, y un legislador estadounidense ha presentado incluso un proyecto de ley que obligaría a que los liberados manuales fueran intuitivos y fácilmente accesibles para los ocupantes.

Otras marcas han enfrentado situaciones parecidas. Rivian rediseñó la ubicación del liberado manual trasero de su nuevo SUV R2 tras las quejas de clientes y empleados, que tenían que retirar un panel y tirar de un cable para abrir la puerta. En 2025, Ford detuvo brevemente las ventas del Mustang Mach-E y emitió una retirada para reducir el riesgo de que sus cierres electrónicos fallaran si el vehículo perdía alimentación eléctrica. Tesla, la firma que popularizó las manijas empotradas, según TechCrunch ya trabaja en un rediseño de sus mecanismos para futuras entregas.

Las fuentes difieren en un aspecto relevante: la BBC señala que no está claro si los fabricantes afectados tienen previsto emitir retiradas similares en el resto del mundo fuera de China. Por ahora, la campaña conocida afecta únicamente al mercado chino, donde las autoridades han actuado con mayor contundencia regulatoria. Mientras la NHTSA evalúa nuevas normas, los propietarios de Teslas en China empezarán a recibir en las próximas semanas las etiquetas de advertencia y la actualización de software que desplegará automáticamente las ventanillas tras una colisión, una medida destinada a facilitar la salida de los ocupantes en caso de accidente grave.