Tesla confirmó el miércoles que comenzará a vender sus Cybercabs a clientes finales antes de que termine el año, a pesar de que la Administración Nacional de Seguridad del Tráfico en Carreteras (NHTSA) ha lanzado una investigación federal para determinar si el vehículo cumple con los estándares de seguridad vial. El vehículo, un coturno de dos asientos de color dorado sin volante ni controles manuales tradicionales, está diseñado para operar de forma autónoma.
Durante la llamada de resultados del tercer trimestre, Lars Moravy, vicepresidente de ingeniería, aclaró que los Cybercabs producidos actualmente están destinados exclusivamente a la flota de robotaxis propia de la empresa. La compañía planea escalar la entrega gradualmente mientras aprende sobre la gestión de flotas autónomas. Elon Musk, CEO de Tesla, señaló que el objetivo principal es ofrecer el servicio de transporte como servicio (MaaS), no como un vehículo de propiedad privada, diferenciándolo de modelos como el Model 3 o el Roadster.
Sin embargo, la implementación enfrenta un obstáculo regulatorio significativo. La NHTSA investigará el proceso de certificación de Tesla, ya que las normas federales actuales (FMVSS) requieren controles manuales como pedales de freno y espejos, requisitos que el Cybercab carece. Aunque el Departamento de Transporte ha propuesto eliminar estos requisitos para vehículos autónomos, la resolución de la investigación federal podría determinar la legalidad operativa del Cybercab antes de que los propietarios de Tesla accedan a la versión no supervisada de Full Self-Driving, prevista para el segundo trimestre del próximo año.
