Stellantis cierra la fábrica de Douvrin tras 57 años por el fin del motor PureTech

Fuentes: El motor PureTech de Stellantis se ha cobrado una última víctima: toda una fábrica cerrará después de 57 años de actividad

Stellantis cerrará la planta de Douvrin, en Francia, antes de fin de año como consecuencia directa del final de la producción de los motores 1.2 PureTech, afectados por defectos que provocaban la rotura prematura de la correa de distribución. La fábrica, en funcionamiento desde 1969 y construida con inversiones iniciales de Peugeot y Renault, quedará sin actividad tras 57 años de historia.

El motor PureTech fue centro de una crisis reputacional para Stellantis: en enero de 2025 la compañía asumió el defecto, amplió la garantía y asumió el coste de las reparaciones de las unidades afectadas entre 2022 y 2024. La empresa dejó de producir el propulsor y lanzó el Turbo 100 como sucesor, aunque las versiones revisadas también fueron llamadas a revisión. Stellantis reservó decenas de millones de euros para indemnizaciones.

De los cerca de 800 trabajadores de Douvrin, 340 han sido recolocados en otra planta francesa dedicada a baterías para vehículos eléctricos. Otro grupo de tamaño similar se ha incorporado a distintos puestos, mientras que alrededor de 100 empleados, la mitad temporales, están pendientes de reubicación formal. La planta ya había perdido actividad tras el cese de fabricación del diésel 1.5 BlueHDi en 2024.

El cierre se enmarca en la reconversión de la industria europea hacia el eléctrico y en la presión de costes que ha llevado a otras marcas, como Volkswagen, a anunciar recortes masivos en plantas europeas.