SpaceX ha presentado Starmind AI1, un satélite diseñado para funcionar como un centro de datos en órbita y ejecutar cargas de trabajo de inteligencia artificial directamente desde el espacio. El proyecto es fruto de una alianza con Nvidia, que aporta un nuevo módulo de computación basado en procesadores Vera y aceleradores gráficos Rubin, una combinación equiparable al rendimiento de un centro de datos terrestre pero alimentada por energía solar y sin conexión a la red eléctrica.
Cada satélite dispondrá de grandes paneles solares capaces de generar hasta 150 kW de potencia máxima y unos 120 kW de forma continua. SpaceX ha desarrollado además un sistema de refrigeración específico para disipar el calor de los chips, uno de los principales retos técnicos de la iniciativa. Starmind AI1 medirá unos 30 metros de altura y alcanzará una envergadura cercana a los 75 metros con los paneles desplegados, e incluirá enlaces láser para comunicarse con otros satélites de la constelación y con la red Starlink, lo que permitirá repartir tareas de IA y enviar a Tierra solo los resultados procesados.
La compañía prevé lanzar los primeros prototipos con Starship a partir de 2027, como paso previo al despliegue de una constelación de satélites de computación orbital que trasladaría parte de la infraestructura de inteligencia artificial fuera de la Tierra.
