SpaceX quiere dejar de ser un proveedor de internet por satélite para convertirse en un operador móvil global gracias a la tecnología Direct to Cell, que permite conectar teléfonos convencionales directamente a los satélites Starlink. La presidenta de la compañía, Gwynne Shotwell, aseguró en una llamada con analistas que prevé captar clientes de AT&T, Verizon y T-Mobile, que mueven unos 600.000 millones de dólares al año en Estados Unidos, y anunció el inicio del servicio Starlink Mobile para finales del próximo año con el despliegue de los satélites V3.
La jugada se apoya en la compra por 17.000 millones de dólares, cerrada en septiembre de 2025, de 50 MHz de espectro AWS-4 y H-block a EchoStar, que otorga a SpaceX licencias para operar en Estados Unidos. En Europa, en cambio, la situación es distinta: la licencia europea de 2 GHz de EchoStar caduca en mayo de 2027 y no puede transferirse, por lo que SpaceX tendría que concursar por ella.
En España, el aterrizaje ya se ha producido, pero de la mano de MasOrange, que lanzó el primer piloto de Direct to Cell el pasado 2 de febrero. SpaceX entra así como socio tecnológico del operador, no como competidor, al no poder adquirir espectro por la vía corporativa. El Gobierno español, a través del ministro para la Transformación Digital Óscar López, ya ha advertido de que Europa no está dispuesta a entregar sus cielos a un operador extranjero.
