SpaceX ha completado con éxito las pruebas de encendido estático de los seis motores de la etapa superior de Starship, el cohete que se preparará para su decimoquinto vuelo de prueba en noviembre. Esta maniobra, realizada con el vehículo Ship 42 anclado a tierra, confirmó la funcionalidad de los motores Raptor y la capacidad del sistema para simular una maniobra de salida de órbita. El objetivo principal de esta fase de pruebas es garantizar la fiabilidad del megacohete antes de su lanzamiento, que busca llevar astronautas a la Luna y transportar los primeros humanos a Marte.
El próximo vuelo, programado para noviembre, marcará un hito en la reutilización del vehículo. SpaceX intentará recuperar tanto la etapa superior como el propulsor Super Heavy mediante los brazos mecánicos de Mechazilla en Starbase, Texas. Hasta la fecha, la compañía solo ha logrado capturar a Super Heavy en tres vuelos de prueba, sin intentar recuperar la etapa superior. Esta estrategia de recuperación dual, que requiere la aprobación regulatoria adecuada, permitirá reducir significativamente el tiempo de preparación entre lanzamientos y aumentar la frecuencia de misiones. Las pruebas de encendido estántico se han realizado poco después de las del Booster 22, el propulsor que alcanzó la órbita terrestre en el decimocuarto vuelo, consolidando los preparativos para el próximo despegue.
