SpaceX cerró su primer mes en Bolsa con caídas del 18% desde el precio de la primera jornada y del 35% desde su máximo histórico, tras un debut el 12 de junio que se convirtió en la mayor salida a Bolsa de la historia. Las acciones, lideradas por Elon Musk, abrieron a 150 dólares y cerraron aquel día en 160,95 dólares, tras定价 a 135 dólares por título. El valor llegó a alcanzar los 225 dólares en su segunda semana, superando a Amazon y Microsoft en capitalización bursátil, pero el descenso se aceleró cuando los inversores empezaron a calibrar el negocio real de la compañía. Aunque gran parte del entusiasmo inicial giró en torno a la inteligencia artificial —SpaceX adquirió la startup xAI, rebautizada SpaceXAI, y alquila capacidad de centros de datos—, su actividad principal sigue siendo la fabricación de cohetes y la constelación de satélites Starlink. La caída del 8% en una sola sesión, tras el recorte de precios de Starlink en Memphis (Tennessee), ilustra esa toma de conciencia. Keith Snyder, analista de CFRA, advirtió de que la cotización empezó a parecerse a la de una "meme stock" y estima que podría caer hasta los 115 dólares. Por su parte, Morgan Stanley lanzó una cobertura con un precio objetivo de 300 dólares, un 33% por encima del máximo registrado. La atención del mercado se centra ahora en el primer informe de resultados públicos, previsto para principios de agosto, que coincidirá con el fin del periodo de lock-up para los empleados.
