SpaceX anunció la construcción de un segundo complejo Starbase en la costa de Luisiana, una inversión de 100.000 millones de dólares que convertirá al estado sureño en el mayor escenario de lanzamientos de la compañía. El nuevo espacio portuario se ubicará en Vermilion Parish, al oeste de Nueva Orleans, sobre una antigua propiedad de Exxon, tras una búsqueda de siete años para encontrar el lugar adecuado. El terreno abarcará aproximadamente 125.000 acres (más de 50.000 hectáreas), según informó la BBC.
El proyecto contempla la creación de más de 3.000 puestos de trabajo directos durante un período de diez años, con un salario promedio anual de 92.600 dólares, lo que, según la Agencia de Desarrollo Económico de Luisiana (LED), representa un 192% más que el salario medio actual de la región. En el pico de construcción se generarán además más de 30.000 empleos temporales en el sector de la obra.
SpaceX afirma que el primer lanzamiento de Starship desde Luisiana tendrá lugar en 2029, mientras que LED maneja un calendario ligeramente más conservador: las obras arrancarían a finales de 2027 y las operaciones iniciales no entrarían en funcionamiento hasta 2030. SpaceX ha invertido ya más de 8.000 millones de dólares en el desarrollo de Starship, el cohete más grande y potente jamás construido, según las declaraciones presentadas ante la Securities and Exchange Commission.
El nuevo Starbase aspira a ser un "espacio portuario autosuficiente", con producción de combustible, generación eléctrica, capacidad de embarque en aguas profundas, instalaciones de procesamiento de vehículos y un aeropuerto propio, según la compañía. Las instalaciones se utilizarán para respaldar "miles de vuelos de Starship al año con misiones a la órbita terrestre, la Luna, Marte y más allá", informó SpaceX.
El anuncio se produce en un momento crítico para el programa Starship. SpaceX ha realizado 13 vuelos de prueba desde 2023 y, aunque ha cumplido numerosos hitos técnicos, todavía no ha logrado poner en órbita la etapa superior del cohete ni regresar ambas secciones, el propulsor y la etapa superior, a la plataforma de lanzamiento en un solo vuelo, una condición indispensable para la verdadera reutilización del vehículo. El decimotercer vuelo de prueba podría marcar la primera incursión orbital de la etapa superior. SpaceX también debe demostrar que puede reacondicionar el cohete con la rapidez suficiente para alcanzar su ambicioso objetivo de lanzar múltiples Starship por semana.
El proyecto refleja la decisión de la compañía de apostar casi todo a Starship. Elon Musk confirmó esta semana que retirará los cohetes Falcon una vez que Starship alcance ese ritmo de vuelo, según informes de Bloomberg News. Starship resulta crucial no solo para sostener y expandir Starlink, la división de internet satelital y única parte rentable del negocio de SpaceX, sino también para desplegar una nueva red de satélites dedicados al procesamiento de inteligencia artificial.
El contexto empresarial añade otra dimensión al anuncio: en junio, SpaceX comenzó a cotizar en el Nasdaq en lo que constituye la mayor salida a bolsa de la historia, un respaldo financiero que probablemente facilita inversiones de esta magnitud.
No obstante, el proyecto llega con interrogantes. TechCrunch señala que no está claro si SpaceX pretende replicar en Luisiana el modelo de "company town" implantado en Texas, donde la antigua Boca Chica, rebautizada Starbase, cuenta con su propio código postal, bomberos voluntarios y un gobierno local integrado por empleados de la empresa. Tampoco se ha detallado el impacto ambiental en una zona costera sensible. SpaceX asegura haber contactado ya con el Departamento de Vida Silvestre y Pesca de Luisiana y con la Autoridad de Protección y Restauración Costera para abordar posibles afectaciones a hábitats, y se ha comprometido a ampliar el Plan Maestro Costero del estado y los proyectos de restauración de humedales, incluyendo la construcción de rompeolas para reducir la erosión.
El anuncio también reaviva la preocupación por la seguridad laboral. La Starbase de Texas es, según TechCrunch, el sitio más peligroso que opera SpaceX, con tasas de lesiones muy por encima del promedio del sector y cientos de incidentes reportados a la OSHA. En mayo de este año, un trabajador contratado falleció tras caer en la zona de construcción. Chad Vallo, presidente del Police Jury de Vermilion Parish, celebró en cambio el proyecto como "una de las mejores oportunidades de la vida", que permitirá a las nuevas generaciones "permanecer en casa" con empleo.
A la espera del inicio de las obras, el nuevo Starbase de Luisiana se perfila como una apuesta sin precedentes en la historia de la exploración espacial comercial, condicionada por el éxito técnico de Starship y por la capacidad de la compañía para gestionar el impacto ambiental y laboral que ya ha generado en Texas.
