Sony y TSMC han firmado una alianza para desarrollar y fabricar sensores de imagen de nueva generación para teléfonos móviles mediante una empresa conjunta llamada Advanced Vision Semiconductor Manufacturing Corporation, en la que la japonesa controlará cerca del 60% del capital y la taiwanesa ostentará el 40% restante. La inversión total ascenderá a 4.700 millones de dólares: Sony aportará 465.000 millones de yenes (unos 2.920 millones de dólares) y TSMC, 282.000 millones de yenes. La producción arrancará en 2029 en la fábrica que Sony acaba de estrenar en Koshi, prefectura de Kumamoto, donde TSMC ya opera desde 2021 a través de su filial JASM.
El movimiento supone un cambio estratégico para Sony, actual líder del mercado de sensores para smartphones con una cuota superior al 51% por ingresos en el segundo trimestre de 2025, según TechInsights. La compañía asumía en solitario todo el desarrollo de la capa lógica de sus sensores apilados, una carga económica creciente ante la complejidad técnica de estos componentes, que ahora distribuye el riesgo con TSMC para acceder a procesos de fabricación punteros. Sony se centrará en el diseño y la planificación de producto; TSMC aportará su tecnología de proceso avanzada.
La operación apunta también a consolidar el suministro a Apple para los próximos iPhone, según Nikkei, y se enmarca en la estrategia japonesa de atraer a TSMC con cuantiosas subvenciones públicas. A largo plazo, la nueva sociedad prevé ampliar su alcance a sensores para la llamada IA física, aplicada a robótica y vehículos.
