Sony ha lanzado una nueva revisión de la consola PlayStation 5 Slim, diseñada para mejorar significativamente la durabilidad y la reparabilidad del dispositivo. Este nuevo modelo, identificado inicialmente en la edición especial Wolverine, incorpora cambios estructurales profundos que van más allá de la simple reducción de costes, buscando eliminar los fallos históricos de las generaciones anteriores. Entre las novedades destacan una interfaz de metal líquido rediseñada, inspirada en la de la PS5 Pro, que elimina el riesgo de filtraciones y oxidación en la zona de la APU, así como una placa base simplificada que facilita el acceso a componentes. Además, se ha integrado una pila CR2032 de fácil sustitución para evitar la pérdida de sincronización de la hora al apagar la consola, y se ha actualizado el temporizador de señal HDMI. Aunque el diseño se ha descubierto en la variante Wolverine, no está confirmado que se implemente a gran escala en la versión estándar inmediata, por lo que los usuarios deben verificar el modelo específico de su unidad. Esta actualización confirma que Sony ha resuelto las limitaciones de la primera interfaz de refrigeración, ofreciendo una consola más robusta y con una vida útil extendida.
